“La vocación del Taller de Artesanía sigue siendo ayudar y empoderar a las mujeres”

Samsun es una de las veteranas del Taller de Artesanía de Semilla para el Cambio. Trabaja allí desde su creación, en 2015. Un trabajo que, según ella, ayuda a empoderar a las mujeres. Y es que han cambiado muchas cosas, desde los regalos solidarios que elabora hasta su forma de pensar. 

Samsun tiene 34 años y hace siete tomó una decisión que le cambiaría la vida: aprender a leer y escribir. Era algo que había querido hacer siempre pero que no había podido hacer por sus circunstancias de vida. Y es que desde que la casaron a los trece años, su función había sido encargarse de las tareas del hogar y del cuidado de sus cuatro hijos.

Llegó a Varanasi a los tres años con sus padres y sus hermanos. Venían de una zona rural del estado vecino de Jharkhand y se instalaron en los slums del barrio de Sigra buscando una vida mejor. “A causa de una lesión en el pie, mi padre no podía realizar tareas en el campo, por eso decidieron mudarse a Varanasi”. En la ciudad su madre encontró trabajo ayudando en la construcción y su padre conducía un rickshaw para llevar a niños a la escuela; algo que, sin embargo, nunca hizo con sus propios hijos.  

Samsun se sentía avergonzada por “tener que firmar con huella digital o no poder leer el nombre del tren que tenía que coger en la estación”. Con más de 25 años, ya había dada por perdida la posibilidad de estudiar; hasta que oyó a hablar de Semilla para el Cambio. “Mi vecina Laltusi —cocinera y artesana de Semilla— me habló del curso de alfabetización de la ONG y no dudé ni un momento en apuntarme”. Ese fue el primer paso que le llevaría a cambiar su vida.

Y tras el curso de alfabetización (en el que aprendió por fin a leer y escribir en hindi, así como matemáticas básicas), Samsun realizó también el Curso de Corte y confección. Y al terminar, pudo incorporarse al recién creado Taller de Artesanía de Semilla.María —directora de la ONG—, nos dio algunos retales y telas viejas para que hiciéramos algunos productos de prueba y al poco tiempo ya empezamos a confeccionar los regalos solidarios”, recuerda la artesana.

Lo primero que aprendió a elaborar fueron unos pendientes; y cuatro años más tarde, confecciona una quincena de productos, como las pulseras o los collares, que son los preferidos de Samsun. También sigue aprendiendo nuevas técnicas. “Comparándolo con los inicios, han cambiado muchas cosas, ahora creamos muchos más productos y más variados, hemos aumentado la producción y con ello nuestros sueldos. Lo que no ha cambiado es el espíritu del proyecto, siempre con la vocación de ayudar, empoderar y evolucionar.”

Empoderar a las mujeres - Regalos solidarios - Semilla para el Cambio
Samsun elaborando regalos solidarios en el Taller de Artesanía. Foto: Ana López

 

Un cambio de mentalidad

Pero no solo las condiciones de vida de Samsun ha cambiado desde que se incorporó a los programas de Semilla, también su mentalidad ha variado: “Antes había muchas cosas que ni me cuestionaba. Ahora, desde que estoy en Semilla, he podido participar en cursos y formaciones que me han abierto la mente. Veo que las mujeres podemos trabajar, contribuir a la economía familiar y tener nuestro propio dinero. Y sobretodo, he podido comprobar la importancia de tener educación”.

Dos de las hijas de Samsun también se han podido beneficiar del curso de alfabetización de Semilla y la tercera estuvo escolarizada en un centro público. Ahora desea que sus nietos vayan a la escuela desde pequeños, “para que puedan tener más estudios y puedan conseguir un trabajo mejor.”

 

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