Artesanía que empodera y promueve la independencia

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Cada día a las doce de la mañana, el taller de artesanía de Semilla para el Cambio empieza su actividad. Las once artesanas que elaboran nuestros regalos solidarios llegan al centro de Sigra para iniciar su jornada laboral. Se sientan en el suelo, con las piernas cruzadas y en torno a una mesa comienzan a cortar, coser y ensamblar piezas.

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Para la mayoría, su entorno de trabajo ha cambiado radicalmente. Antes trabajaban recogiendo basura por las calles de Varanasi por un sueldo ínfimo, y ahora se mueven entre bonitas telas, lazos y abalorios.

No tengo marido ni hijos y siempre había tenido que trabajar recogiendo basura para poder comer y pagar al propietario del slum –cuenta Seema-. Semilla me ha dado un trabajo muy bueno que me hace muy feliz. Ahora incluso puedo ahorrar dinero para mi futuro.

Bajo la supervisión de Deepa, la profesora y encargada del taller, las mujeres se dividen las funciones según su habilidad y su experiencia. Algunas, como Hasina, Koteja, Rajina y Babita, llevan más tiempo en los proyectos de costura y artesanía de Semilla, por eso son las encargadas de las piezas que requieren de un trabajo de costura a máquina de mayor perfección y sirven de referente para las demás.

Semilla me ha dado la oportunidad de aprender un oficio en el taller de costura. Antes no sabía coger una aguja y no había visto nunca una máquina de coser, y ahora soy capaz de hacer marcapáginas, bolsas o piezas para los móviles, cuenta Reshma

Todas tienen su papel en el proceso de creación de los productos y todas toman decisiones conjuntamente y aprenden a trabajar en equipo. Y es que el ambiente entre las mujeres es una de las cosas que más se cuidan dentro del taller de artesanía. No es sólo un lugar en el que aprender un oficio y trabajar, es también un espacio en el que pueden evadirse del entorno del slum, compartir problemas y divertirse.

Antes sólo me dedicaba a las tareas de casa y me sentía muy sola- confiesa Hasina-. Trabajar en este taller me ha permitido relacionarme con más mujeres, además de aprender a coser. Ahora estoy muy feliz porque tengo amigas y un trabajo muy respetable.

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Y mientras ellas trabajan, el pequeño Imran juega rodeado de pulseras, collares, bolsas de tela, llaveros y marcapáginas. Es el hijo de Marina, y uno más del taller, ya que cada día acompaña a su madre al taller . Y es que en India, la conciliación de la vida laboral y familiar no es un derecho para las mujeres, es un imprescindible. En una sociedad tan patriarcal, la mujer no puede descuidar sus responsabilidades en el cuidado de la casa y los hijos, aunque trabaje, por eso en el taller de artesanía se permite que las trabajadoras traigan a sus hijos pequeños y se les ofrece una gran flexibilidad horaria. Aunque la jornada laboral dura hasta las 18.00 horas , cada una de las mujeres puedes decidir cuántas horas trabaja y cuándo se va, cobrando su sueldo en función de las horas trabajadas y las piezas producidas.

Pero además, el trabajo en el taller les proporciona una cierta independencia económica, así como una mayor influencia dentro de la familia y de la sociedad, con más capacidad para tomar decisiones.  Piyari, por ejemplo, se siente muy orgullosa de su trabajo con el que asegura que puede comprar mejores alimentos para su familia y ahorrar para el futuro. Y Laltusi ha podido cumplir su sueño de construir una casa en su aldea. Ya se ha comprado el terreno y su hijo ha empezado la construcción.

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A las seis de la tarde, las puertas del taller de artesanía se cierran y las mujeres vuelven a sus casas.  Detrás quedan nuevos productos solidarios acabados que se venderán a los visitantes en el mismo centro de Semilla en Varanasi, a través de la web www.regalossolidarios.org.es y de los grupos de voluntariado de la ONG en España. Regalos solidarios que llevan escrita entre la tela y los hilos la historia de once mujeres de los slums. Once mujeres que han podido cambiar su vida gracias a un trabajo  y gracias a las personas que apuestan por los productos solidarios y el consumo responsable.

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